miércoles, 8 de septiembre de 2010

La elegancia del erizo de Muriel Barbery





Muriel Barbery Casablanca, Marruecos, 28 de mayo de 1969. Escritora francesa, profesora de filosofía, autora de las novelas "Una golosina" y "La elegancia del erizo ".

La elegancia del erizo nos cuenta la otra cara de dos personajes muy singulares: uno, la portera de un edificio de la calle Grenelle, en París; un edificio de ricos y para ricos: diputados, críticos de cocina, damas de sociedad. Y una niña de 12 años, superdotada y decidida a suicidarse no sin antes haber prendido fuego a su casa.


Renée, la portera, esconde tras una fachada de mujer inculta y vulgar a una auténtica conocedora del arte en todas sus facetas que profesa un desmedido interés por la cultura.
A "escondidas" y refugiadas en el pequeño apartamento en la planta baja del edificio, Renee, la portera, y su amiga Manuela -una portuguesa empleada de hogar y “aristócrata”, como ella misma se denomina- hablan de las pequeñas cosas del día a día, chismorrean y preparan deliciosos platillos. Pero ya sola y dueña de su pequeño mundo Renée se ocupa en la lectura de los grandes filósofos y poetas o se sienta frente a su video para ver las grandes obras del cine o para escuchar maravillosos conciertos.
Paloma, la niña, hija de un diputado, tiene una hermana a la que no soporta, una madre que abusa del psicoanálisis y un padre que pasa la mayor parte de su tiempo fuera de la casa. Paloma, ha decidido suicidarse, pero mientras llega el instante preciso escribe sus "ideas profundas" por si hay suerte y en algún momento descubre que la vida merece la pena de ser vivida.

Cada uno de estos dos "erizos" guarda un secreto, pero sus vidas cambiarán con la llegada al edificio de un nuevo inquilino, un japonés que sacará de ellas lo mejor que cada una tiene. y propiciará el encuentro de estas dos almas gemelas.

Juntas, descubrirán la belleza de las pequeñas cosas, invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor. "La elegancia del erizo" es una obra maravillosa, tierna, divertida, inteligente. Una novela optimista, un pequeño tesoro que nos revela cómo sobrevivir gracias a la amistad, el amor y el arte. Mientras pasamos las páginas con una sonrisa, las voces de Renée y Paloma tejen, con un lenguaje melodioso, un cautivador himno a la vida.

Solo en su parte final tuve la sensación de que la autora forzaba un poco las cosas. Que se salía por la tangente. O como se suele decir: " Que algunas de las escenas finales eran traidas de los pelos ".
Pero en definitiva, esta es esta una muy buena obra y una obra que se lee con muchísimo agrado. En ella su autora, Muriel Barbery, ha impreso un sello propio y original que ha tenido la masiva aceptación de los lectores.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con usted en que es una novela entretenidísima. A lo que añado: y muy bien escrita. Sin embargo, no comparto su opinión sobre el final. El episodio donde el secretario de Chiquita y su criada se suben al bote me pareció bello. Ese final me conmovió.